Hablamos con María Dolores Fernández, creadora de Arte y Demencia y colaboradora de Envita. Entrevista.

¿Cuál es tu libro favorito? ¿Por qué te gusta tanto? ¿Recuerdas cuando lo leíste por primera vez? ¿Tienes una frase favorita? Seguro que cada una de estas respuestas evocan a un momento de tu pasado y te ayudan a recordar. 

Lo mismo sucede con canciones, películas, obras pictóricas… El arte nos ayuda a recordar, conecta con nuestros sentimientos y sensaciones y puede ser una herramienta muy importante en las residencias y centros de día, tanto para crear actividades puntuales como para generar momentos especiales en el día a día.  

María Dolores Fernández creadora de Arte y Demencia se dedica a la arteterapia, especialmente en el ámbito de la gerontología y personas con demencia. Con su proyecto busca ayudar por medio del arte a mejorar el bienestar, la calidad de vida y la inclusión social de personas mayores y con demencia y de su entorno más cercano.  

María Dolores es colaboradora de Envita y de otras fundaciones como Matia, por eso no queríamos perder la oportunidad de charlar con ella, sobre su experiencia profesional y su proyecto Arte y Demencia. 

Háblanos un poco sobre ti: tu trayectoria profesional, ¿cómo llegas a dónde estás ahora?

Soy curiosa e inquieta, siempre tengo que estar haciendo algo. Me encanta aprender y descubrir cosas nuevas. Me apasiona mi trabajo, charlar con la gente y el trato cercano. 

Soy psicóloga, especializada en Neuropsicología, Gerontología y Arteterapia, con una amplia experiencia en la Dirección y Gestión de Centros de Día para Mayores, coordinación de equipos de trabajo y experiencia como docente en diversos organismos e instituciones.  

Me licencié en Psicología por la Universidad de Sevilla, empezando mi andadura profesional en el campo de la Psicología Clínica y la Salud Mental. Sin embargo, pronto derivé mi camino hacia la Neuropsicología y la Gerontología, trabajando durante más de 12 años como Directora y Psicóloga en un Centro de Día para personas mayores. Durante esta época realicé el Máster en Rehabilitación Neuropsicológica de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y el Máster en Neuropsicología Clínica de ISEP en Madrid, gracias a lo que tuve la oportunidad de rotar por el Servicio de Daño Cerebral del Hospital NISA Aljarafe en Sevilla y en la Unidad de Demencias y Trastornos de Conducta del Hospital de Valme de Sevilla, aprendiendo de grandes profesionales.  

En una búsqueda continua de nuevas herramientas en 2016 me matriculo en el Máster de Arteterapia y Aplicaciones del Arte para el Diálogo y la Integración Social de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Fue una experiencia increíble, a nivel personal y profesional. En este período realizo rotaciones en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla. Actualmente tengo la fortuna de colaborar como docente en dicho Máster.  Por una necesidad de seguir creciendo profesionalmente, sigo formándome y estoy terminando el Máster en Gerontología y Atención Centrada en la Persona, de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).  

Actualmente centro mi trabajo en la Dirección y Coordinación de Proyectos en el área de Gerontología. 

¿Qué es y cómo nace “Arte y demencia”?

Arte y Demencia es un proyecto con el objetivo de promover el uso del arte como medio para favorecer el bienestar, la calidad de vida y la inclusión social de personas con demencia y de las personas que las cuidan, tanto familiares como profesionales. Un aspecto fundamental del proyecto es la apertura a la comunidad y la participación e implicación en el mismo de agentes sociales, culturales y artísticos ya que son una fuente de intercambio de recursos, experiencias y conocimientos.  

Arte y Demencia nace durante mi etapa como Directora en un centro de día para personas mayores, como una búsqueda de mejorar la atención y los cuidados que ofrecemos a las personas en los centros y por la necesidad de conectar con las personas, especialmente aquellas que por diferentes causas presentan deterioro cognitivo.  

En el centro, observaba que siempre que realizábamos alguna actividad artística o creativa se producía un momento especial. El ambiente que se creaba y la conexión con la persona, especialmente en estados avanzados de deterioro, era diferente. No hacían falta las palabras ya que todo fluía de otro modo. Conectábamos a través del arte creando vínculos emocionales. Así llegó la idea de desarrollar Arte y Demencia.

Tras esto, tuve la oportunidad de participar en el proyecto europeo DCUM –Demencia en mediación cultural– de la mano de Fundación Matia. Este camino me cruzó con el proyecto Envita Stories y hubo un flechazo.

Como colaboradora en Envita, ¿En qué se centra tu trabajo?

Nuestra metodología se fundamenta en el modelo ACP, la gerontología y la neuropsicología. Innovamos para facilitar el desarrollo de actividades significativas y con sentido, donde la persona, la familia y los equipos de profesionales participen de manera conjunta y colaborativa, y donde la persona siempre tenga un papel protagonista.

Creemos en la importancia de que toda persona sea cual sea su situación a nivel de salud y su deterioro físico y/o cognitivo sea una parte activa del proceso. Por ello buscamos la  implementación de actividades basadas en el arte, ya que el arte nos permite ampliar nuestra capacidad de comunicarnos y expresarnos. Nos permite conectar con las personas. Así, trabajamos desde el enfoque salutogénico, potenciando las fortalezas y capacidades.

El objetivo es integrar toda esta metodología en la dinámica de los centros, en los cuidados a domicilio, en actividades intergeneracionales y comunitarias, y todo esto de una manera muy sencilla y práctica gracias a la plataforma digital de Envita Stories. Esta plataforma nos permite integrar todos los contenidos, ponerlos a disposición de los profesionales, las personas y las familias, y crear un repositorio de actividades y metodologías de trabajo. El trabajo dentro de la aplicación siempre es colaborativo e interactivo porque realizar actividades juntos favorece la creación de vínculos entre profesionales, personas mayores y familias. Las actividades significativas son una forma de conectar y de seguir haciendo algo juntos.

Las actividades significativas intergeneracionales son una forma de seguir haciendo algo juntos
¿Por qué recomiendas usar actividades relacionadas en el arte con personas mayores o que padecen algún tipo de deterioro cognitivo?

Acercar el arte en cualquiera de sus disciplinas a las personas y a los centros genera efectos muy positivos.  Participar en actividades artísticas y culturales en personas con demencia nos permite acercarnos a la persona mediante otras vías de comunicación. Cuando la palabra falla, el arte nos abre la posibilidad de expresarnos mediante otros canales comunicativos, nos permite conectar con la persona, trabajar a nivel sensorial, expresar emociones, crear vínculos.Lo mejor de estas actividades es que podemos colaborar tanto la persona como las familias como los equipos de profesionales. 

¿De qué modo benefician estas actividades relacionadas con el arte?

El arte forma parte de nuestras vidas desde que somos pequeños. Una de las primeras actividades que vemos hacer a los niños y niñas es pintar, cantar, bailar… Están constantemente fantaseando, imaginando, creando, pero poco a poco, conforme crecemos, dejamos estas actividades de lado. Volver a disfrutar de la lectura, la pintura, la música o el baile puede traernos estados de calma y generarnos bienestar.  

La participación en actividades culturales, artísticas y creativas constituye un gran beneficio para las personas mayores con demencia. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud ha publicado un estudio que muestra evidencias de la existencia de efectos positivos del uso de actividades artísticas en la salud mental y física, en diversas patologías y afectaciones, entre las que se incluyen las demencias. 

Además, en los últimos años se ha producido un incremento en el número de iniciativas que desarrollan programas y proporcionan evidencias acerca de la influencia positiva de las artes en este colectivo.  

señor mayor pintando cuadro desde referencia
¿Es lo mismo realizar estas actividades que utilizar el arte como terapia?

No es lo mismo participar en actividades artísticas que realizar terapia desde el arte. Muchas veces, se anuncian como sesiones de musicoterapia o arteterapia actividades en las que simplemente se está bailando, o escuchando música o haciendo manualidades. Cuando hablamos de usar el arte como terapia, hablamos del arte como proceso terapéutico. Este proceso ha de ser desarrollado por profesionales formados y acreditados, que tienen conocimientos y desarrollan un trabajo riguroso, con una valoración integral inicial, un plan de intervención con objetivos y un análisis final para valorar los resultados. Por tanto, la terapia basada en el arte la deben realizar profesionales cualificados.   

Para finalizar, ¿podrías darnos alguna idea de actividades que se puedan realizar en los centros relacionadas con el arte?

Es importante que el arte esté presente en el día a día de los centros, mediante música, baile, lectura, pintura, fotografía…

Se puede empezar a acercar el arte con algo tan esencial y sencillo como conocer a la persona: sus gustos e intereses, cuál es su película favorita, su libro favorito, su música favorita, su color preferido… Es importante también explorar qué oportunidades de relacionarse con este tipo de actividades ha tenido. Con toda esa información es el momento de integrar las actividades artísticas y culturales en las programaciones de actividades de los centros. Algunas ideas: Realizar visitas culturales, ofrecer sesiones en el centro o contactar con artistas locales y escuelas de arte que se animen a colaborar. Abrir los centros a explorar en este tipo de actividades y a participar en comunidad es otra parte muy importante.

Hay muchas posibilidades, sólo hay que dejar volar la imaginación.

Animo a las personas interesadas a que exploren la página del proyecto DCUM, que se ha desarrollado con el objetivo de acercar diversas experiencias y herramientas inspiradoras.

Desde Envita queremos dar las gracias a María Dolores, creadora de Arte y demencia, por habernos dedicado un momento de su tiempo para charlar con nosotros. Siempre es un placer.