Las claves del envejecimiento activo

Las claves del envejecimiento activo

Envejecimiento activo es un término que propuso la OMS a finales de los 90. Lo definió como el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

Está basado en las necesidades, reconociendo la igualdad de oportunidades y trato en todos los aspectos de la vida. El término “activo” hace referencia a una participación continua en las dimensiones sociales, económicas, culturales y cívicas, y no solo a la capacidad de estar físicamente activo. Teniendo como objetivo el ampliar la calidad de vida mientras se envejece. Las actividades deben fomentar la motivación, priorizando aquellas que sean singulares y significativas para cada persona.

Es un recurso fundamental para que podamos alcanzar el potencial de calidad de vida y significación en el ciclo vital. Es aplicable a cualquier estado de salud y autonomía. Se fomentan procesos de envejecimiento socialmente activos y no solo los personalmente activos.

Envejecimiento activo y participación social en los centros de personas mayores

Los centros de personas mayores deben considerarse como gran recurso en la planificación de mejorar nuestra calidad de vida. Convertir estos centros en espacios de promoción del envejecimiento activo, un acercamiento positivo de lo que significa envejecer.

La actividad a lo largo de nuestro ciclo vital, sobre todo en la edad madura, se relaciona con una mejor salud y con el bienestar subjetivo. Se pone de relevancia la importancia de las actuaciones preventivas y se apuesta por intervenciones que capaciten y fomenten la autodeterminación de las propias personas mayores.

  • Para envejecer con un rol social es necesario que nos sintamos reconocidos por los demás. Es importante que se impulse que las personas mayores tengan un rol social visualizado y reconocido por la sociedad y puedan participar activamente en ella.
  • Si se trata de envejecer con salud, es necesario que mantengamos un nivel adecuado de actividad física, mental y social. Es importante el desarrollo de políticas de salud preventivas que fomenten estos hábitos saludables.
  • Para envejecer con seguridad es necesario que cuando envejecemos sepamos que, cuando lo necesitemos, vamos a contar con apoyos y que éstos puedan ser elegidos. Para ello hay que crear recursos sociales y sanitarios suficientes y adaptados a las necesidades y estilos de vida de cada persona.
  • Si queremos envejecer con ilusión es necesario que sigamos teniendo y disfrutando de proyectos propios. Es importante crear espacios y programas que faciliten concebir esta necesidad y canalizar su tiempo de forma significativa y gratificante.

La participación social de la persona mayor tiene importancia para el propio individuo porque la actividad en general, y la actividad social, tiene un beneficio positivo en la salud y el sentirse reconocido y valorado por los demás ejerce una influencia positiva en la autoestima. Esto se relaciona con el equilibrio psicológico y con un buen estado de ánimo.