Inicio 2017-11-13T09:35:40+00:00

Nuestra mayor preocupación a veces se convierte en nuestro mayor deseo. Trascender nuestra memoria, nuestra historia de vida… dejar un legado. Envita es la plataforma online que facilita la recopilación de vivencias, anécdotas, fotografías e historias en un libro de vida.

Porque tu vida merece su propio libro.

A lo largo de nuestra vida vamos construyendo nuestro propio proyecto vital. Desarrollarlo con la guía de la plataforma Envita nos aporta orden y reflexión sobre lo vivido en nuestro pasado (biografía o historia de vida), mayor conocimiento sobre nosotros mismos en la etapa presente (valores, preferencias y capacidades) y recopilación de lo que deseamos en un futuro (sueños, objetivos y voluntades).

Recopilar el Pasado: nuestro legado.

Escribir sobre nuestro pasado nos conecta con nosotros mismos, con nuestra familia y en definitiva con todo aquello que hoy nos convierte en quienes somos. La revisión personal de nuestra historia de vida nos permite entender cuestiones relacionadas con nuestro presente y abordar el futuro con un mayor conocimiento de nosotros mismos.

Entender el Presente: nuestra vida actual.

En nuestro día a día están involucrados nuestros valores y creencias, aquello por lo que nos “guiamos” en cada momento. La determinación de nuestro estilo de vida también se ve condicionada por nuestras preferencias y capacidades, por lo que la revisión del “ahora” nos beneficiará con reflexiones importantes.

Preparar el Futuro: nuestras decisiones.

Para abordar nuestro futuro es necesaria una conciencia fundada de nuestros deseos y voluntades, pero todavía más de un sólido sentido de la identidad propia. Una vez realizado nuestro proyecto de vida en las etapas de pasado y presente podremos despejar Desde ahí podremos despejar qué queremos para un futuro.

Cada Proyecto Vital es único

Para ti.
Elabora tu Proyecto Vital en primera persona.

La narración del relato vital nos permite hacer una revisión de nuestra vida, entender desde otra perspectiva nuestras experiencias, plasmar nuestras metas en el día a día y deseos a futuro. Envita te guiará en este proceso basado en los hitos significativos de tu vida situándote en el centro de la historia, en la posición protagonista de tu propio “Libro de Vida”, facilitando la transmisión de lo vivido, así como aquellos mensajes especiales, deseos y/o voluntades a tus más allegados (tu legado personal).

Para alguien especial.
Participa en la elaboración del Proyecto Vital de un ser querido.

Cuántas veces has pensado en que la vida de esa persona especial se merece un libro. Envita te permite participar en la elaboración del Proyecto Vital de una persona especial para ti, un familiar o un amigo/ a. La metodología de narrativa de vida te guiará para que puedas llevar a cabo conversaciones significativas y recoger en este proceso las historias y momentos especiales del protagonista, siendo testigo y colaborador en la creación del “libro de su vida”.

Para uso profesional.
Realiza el proyecto vital de una persona usuaria de un programa o servicio.

Cuando una persona precisa cuidados y acompañamiento profesional es fundamental conocer su historia de vida, sus metas o prioridades vitales. De esta manera podremos contextualizar y dar respuesta a los objetivos de la atención más allá de lo sanitario, incluyendo aspectos emocionales que ahora son realmente importantes para ella, pues lo que es importante para una persona puede no serlo para otra. Estas prioridades, además, pueden cambiar según eventos, necesidades y vivencias. El acompañamiento realizado con Envita se traduce en una cercanía y escucha continuadas.

Historias de Vida

Nací un 1 de febrero de 1929 en Beluso (Bueu). Una de mis pasiones es la cocina. Trabajaba en casas de gente rica y me encantaba cocinar brazos de gitano, tartas de chicharrones… toda la repostería. Llevaba los ingredientes en tinas de zinc a la panadería del pueblo y por las noches durante horas preparaba los postres que después me pedían los vecinos. Y es que antes todos éramos muy amigos, no como ahora. En Pascua podía llegar a cocinar 30 roscas para mis allegados y en navidad siempre me encargaban los postres mis vecinos y amigos. Muchas veces ofrecí darles clases de cocina a mis amigas, pero ellas no querían porque preferían que yo les cocinase mis deliciosos postres. Aunque tengo que decir que no solo los postres, sino también mis callos también eran muy famosos. La cocina es muy importante para mí y aún hoy me gusta “fornallar”.

Extracto de la Historia de Vida de Josefa Rey.

Nací un 20 de marzo de 1934 en Estribela (Pontevedra). Mis padres se llamaban Benjamín y Gabriela. Él era marinero y era una persona muy buena. Murió joven y cuando ya no estaba se notaba mucho su falta. Mi madre era guapísima, tenía un cutis estupendo. Siempre me llevé bien con ella, cuando me enfadaba por algo me decía “no hay que tener tanto vinagre” porque yo tengo bastante mal humor cuando algo me enfada, y cuando me reñía por algo recuerdo que mi abuela le reñía a ella. Mi abuela, madre de mi madre, nos quería mucho y siempre nos decía que nos portáramos bien.

Fui al colegio de Placeres; la clase que más me gustaba era la de Dibujo. Tenía muchos amigos con los que jugaba, me llamaban “Pillo” por la picardía que tenía. Recuerdo a mi compañero de mesa Antonio, los dos éramos muy trastos y la profesora nos castigaba a los dos por hacer cosas como meternos con algún compañero o reírnos, pero recuerdo esa etapa con cariño.

Extracto de la Historia de Vida de Benjamín García.

Tuve una vida muy complicada. De la mayoría de las cosas preferí olvidarme, de lo que más me acuerdo es de lo mucho que trabajé, considero que demasiado. Me fui para Alemania por falta de recursos y desde allá, cuando empecé a trabajar, pagaba al gobierno de Franco un dinero y el resto lo mandaba para mi familia. Después de muchos años volví para España y seguí trabajando hasta que decidí jubilarme y empezar a disfrutar un poco de la vida, yendo a excursiones.

Extracto de la Historia de Vida de Aquilina Castro

Nací en Málaga y veraneaba todos los años en Barcelona, donde posteriormente conocí a mi marido y allí me quedé y formé mi familia. Lo que más llama la atención de mí es que siempre fui muy coqueta, me encantaba arreglarme y todavía me encanta verme bien. Forma parte de mí, llevar el pelo bien peinado, pintarme las uñas y vestir bien. A día de hoy todavía me gusta ver mis fotos y fijarme en la ropa que llevaba, principalmente en mis vestidos, mis joyas y mis peinados.

Extracto de la Historia de Vida de Remedios González